Dicen que una sonrisa vale más que mil palabras, que una lágrima lo puede decir todo, que un abrazo significa más que una explicación. Por tanto ¿qué es mejor entonces? ¿Aprender a ser mimo o aprender algún idioma?
Que yo sepa, en Nueva York sonreírle a una persona no te garantiza que vayas a hacer una linda amistad, incluso acá en mi propia ciudad, abrazar a alguien puede implicar que el ‘abrazado’ te de un golpe pensando que quieres robarle. Yendo un poco más lejos, ¿se imaginan cuando alguien que tiene tradición de dar besos en mejillas a todas las personas, viene y saluda así a un inglés o un japonés?
No digo que no sea verdad que a veces un gesto vale más que mil palabras pero los gestos no son la única forma ni la FORMA en que los seres humanos podemos relacionarnos y comunicarnos. Es más, no todos los gestos significan lo mismo para todos. Solo basta con reparar en que mientras nosotros decimos “no” moviendo de derecha a izquierda la cabeza, los japoneses lo dicen colocando la mano frente a su nariz… o algo por el estilo.
Por otro lado, sucede que los seres humanos tenemos esa manía (no diré talento que luego salen con que ‘las guerras y bla bla bla’) de poder comunicarnos por medio de un lenguaje y no un simple lenguaje sonoro, sino que además somos capaces de tener sistemas de escritura y transmitir más que actos o necesidades inmediatas por medio de las palabras, ya sean escritas o pronunciadas.
Aprender otros idiomas es, por un lado, tratar de conocer una nueva cultura que habla una lengua distinta a la nuestra y que tiene distintas tradiciones y hasta formas de ver la vida y cortar una fruta. Pero también es una forma de que uno tenga acceso a más fuentes de información por sí mismo. Es distinto cuando esperamos una traducción de algo, o incluso el resumen. Con las traducciones siempre quedamos ante el arbitraje ‘arbitrario’ (¿?) del traductor, entre el mar del creador y el mar del que lo interpreta y nuestro propio mar que interpreta lo interpretado…
Ser capaces de conocer otra lengua a parte del español es una forma en que podemos ser capaces de conocer otras cosas y otros mundos. Y no solo el inglés está presente como un idioma importante. Hay muchas otras lenguas que a veces son colocadas en tercer nivel ante la predominancia mediática del inglés.
No olvidemos que los idiomas son, mal que bien, una forma en que la humanidad (ésta loca, demente e ingeniosa y pérfida humanidad) se comunica, en que las civilizaciones ‘perduran’ para otras civilizaciones. Y hay muchos lenguajes que encuentran las distintas sociedades para transmitir sus formas de pensar y sentir. No existe un solo lenguaje y debemos tratar de recordar esto.
Somos animales ‘racionales’, supuestamente, aunque quizá haya muchas formas de probar lo contrario ¿y cómo? Las acciones duran un instante pero las palabras, las hacen durar siglos.
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