Primero que nada, el inglés es un idioma que se desarrolló en Inglaterra y, si uno lo piensa bien, no es precisamente una lengua que se haya hablado desde hace muchísimo tiempo. Al mismo tiempo, a parte de Estados Unidos de América, es el Reino Unido y la mancomunidad de naciones británicas, las que hablan el inglés.
Esto se lo debemos al esmerado trabajo colonizador británico durante siglos. Aunque tengamos en cuenta que aún para el siglo XV los reyes británicos solo hablaban francés…
En fin, estos son algunos detalles como el hecho de que el inglés fuera importado a Estados Unidos por una buena cantidad de colonos que no pensaban igual que sus reyes.
Al margen de el cómo fuera gestado el idioma y el decurso que siguiera por los siglos, hoy en día podemos darnos cuenta que su importancia radica en la forma masiva en que la información se transmite por medio del inglés en distintas partes del mundo.
Y no debemos pensar que esto se debe precisamente a un plan Norteamericano, en todo caso deberíamos referirnos a la Commonwealth británica, que ha mantenido lazos durante siglos y distancias, manteniendo también las interrelaciones entre naciones.
En todo caso, probablemente a nadie le interese mucho la posibilidad de aprender inglés en Islas Salomón. Creo que cuando uno habla del deseo de aprender inglés, en un primer caso lo hace orientándose hacia sus propias expectativas, esto es, a lo beneficioso que puede resultar estudiar inglés en su vida.
Ahora, al margen de las críticas que se pueda hacer a la universalización de esta lengua, se debe tomar en cuenta el hecho de que una gran cantidad de contenidos e información se encuentran en inglés, esta información además no es solo parcial. El hecho de aprender inglés no significa que de la noche a la mañana nos despertemos queriendo rendirle tributo al tío Sam o deseando ir a pelear una guerra que no nos incumbe.
Si de algo sirve aprender un idioma es para ganar una herramienta a nuestro favor no para ser poseídos por alguna maquinaria capitalista e imperialista, como algunos pretenden hacer parecer al idioma mencionado.
El tener una herramienta como el inglés al servicio de uno permite que se tenga mayores oportunidades para acceder a mayores cantidades de información. Claro que mayor cantidad no significa mayor calidad, sin embargo, esto es lo interesante, el inglés como herramienta sigue siendo eso, mientras que depende del criterio de uno y de la apertura de mente y de cuán inteligente se sea, para saber qué hacer y cómo asimilar la información que se obtiene.
Incluso, las cosas no se quedan solo ahí pues junto a estas posibilidades también se gestan las de poder conocer a personas nuevas en distintos lugares del mundo y sin la necesidad de viajar. Por otro lado, del lado serio de los viajes y travesías, encontramos que saber una lengua como el inglés ofrece al viajero una sensación de mayor independencia cuando se moviliza por lugares desconocidos.
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