Puede que suene a cuento chino, cháchara o verborrea típica de esos cursos de autoayuda, pero lo cierto es que, a la hora de encontrar el mejor método para aprender un idioma, el cincuenta por ciento de la responsabilidad por hacerlo está en la disposición de uno para: asistir a clases, tener constancia, hacer las tareas, participar de las dinámicas, etc. En pocas palabras, cuando uno apuesta por un curso de idiomas, el 50% de la responsabilidad por los resultados del curso está en las manos de cada uno.Y, no se fíen, la otra mitad no está solo en manos del curso, aún tomemos un diez por ciento más para nosotros, este porcentaje lo usaremos para lo que se llama ‘criterios a la hora de seleccionar un curso de inglés’.En estos días parecen haber tres típicas modalidades de ofertas de cursos de inglés. La primera es la estándar, buscar un instituto de idiomas en la localidad donde se vive, donde además ofrecerán niveles de estudio, intensidad de exigencia y un horario regular o intensivo de acuerdo a la elección. La mayoría de personas hemos pasado por este tipo de cursos con bueno o malos resultados.En el segundo caso, están los estudios autodidactas, aunque arrimémoslo a una palabra hoy muy de moda: ciberespacio. Entonces tenemos ‘estudios autodidactas en el ciberespacio’, que viene a ser más o menos eso de bajarnos tutoriales de estudio, vagar por cuántas páginas de internet que digan ‘aprenda inglés gratis y rápido’. E incluso, los chats bilingües para practicar, esto último resulta una herramienta muy útil con la que se puede complementar los estudios.En tercer lugar están los viajes lingüísticos o cursos de inmersión, en donde un estudiante viaja a una escuela en Inglaterra o USA (o Irlanda, Australia, Reino Unido…) y recibe clases de inglés al mismo tiempo que convive en un medio donde solo se habla este idioma. Estos cursos suelen durar periodos específicos, desde unas semanas hasta varios meses, y son de dedicación completa al idioma. En cualquiera de los tres casos, es importante tomar en cuenta que el compromiso con el curso es lo principal. Si uno no tiene tiempo para ir clases durante años, quizá no sea conveniente una clase estándar, y quizá convenga un viaje de inmersión, en donde la exigencia es mayor, el tiempo es menor y uno no tiene excusa para no practicar el idioma. O quizá un buen tutorial en internet sirva como base y luego uno puedo mejorar sus debilidades en cursos intensivos en alguna escuela o hasta viajando. Sin importar cuál sea la elección, lo importante es asumir la responsabilidad de que se está aprendiendo y tener los criterios para decidir por el tipo de curso. Es decir, tiempo, disponibilidad e incluso lo que se va a invertir, no hay un tipo de curso perfecto para todos, cada quien debe decidir en base a sus propias habilidades, o capacidad de respuesta, el curso que mejor le convenga.
Leave a Reply