Como es bien sabido un salón de clase de idiomas está conformado, en muchas oportunidades, por alumnos de distintas culturas. La diversidad cultural del salón de clases es un aspecto que se debe de tomar en cuenta para que el aprendizaje de los alumnos sea mucho más fluido, puesto que el respeto por cada una de las costumbres de los aprendices garantizará un clima de tranquilidad para todos.
Así, además del la diversidad cultural, también existe la idea de respetar los distintos tipos de aprendizaje que manejan los alumnos. Es bien cierto que no todos ellos tienen las mismas estrategias psicológicas para entender el contenido de lo que usted está explicando, por tanto, el hacer la clase del ida supone dar una serie de pasos que van a afectar la marcha de la clase en sí.
Así, estos pasos son:
1.- Diagnosticar los estilos de los alumnos
2.- Adaptar el estilo de enseñar al estilo de aprender de los alumnos
3.- Adaptar el estilo de enseñar para cubrir las carencias de los estilos de aprendizaje de los estudiantes.
Haciendo una breve descripción de cada uno de estos pasos, se puede decir que el primer paso tendrá que ver con la idea de que cada alumno tiene sus propias necesidades e intereses para aprender el idioma que está estudiando (para algunos puede ser una necesidad intelectiva, para otros una necesidad laboral, entre otras). Además, es muy importante que tome en cuenta que los alumnos manejan diversos tipos de acercamiento hacia el idioma, unos necesitan comunicarse de manera espontánea, otros desean leer textos especializados, algunos sólo van a necesitar el idioma para hablar por teléfono, y el etcétera es ampliamente largo.
El segundo paso tendrá que ver con el estilo particular de aprendizaje que maneja cada alumno el cual genera estrategias específicas e intrínsecas de aprendizaje. Para este aspecto, el rol del profesor tendrá que ser bastante juicioso puesto que tendrá que aplicar cada una de sus estrategias a nivel psicológico además de un claro acercamiento al alumno (para conocerlo y reflexionar sobre su estilo de aprendizaje).
El tercer paso afecta directamente a los objetivos de aprendizaje (hablados líneas arriba) los cuales también son individuales y, en consecuencia, la motivación será particular para cada caso (es decir, el estimulo que los ha llevado a los alumnos a estudiar tal idioma).
Por tanto, tener en cuenta las distintas clases de estilos de aprendizaje que los alumnos manejan y que pueden coincidir en un mismo salón de clases, hará que el profesor deba diversificar los objetivos planteados para la consecución de su curso. Además, los contenidos asociados a esos objetivos y las actividades que, en definitiva, le van a servir como instrumento básico para el desempeño de su labor como docente, también reflejarán su nivel de pedagogía y acercamiento a este grupo de alumnos.
Recuerde que una clase con un buen clima afectivo, le garantizará a su clase de idiomas, un correcto desenvolvimiento y por ende, un efectivo aprendizaje.
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