Un profesor privado puede hacer maravillas por uno para lo que es mejorar el nivel de conocimientos que se tiene de una lengua, como también, iniciar al neófito en la aventura de los idiomas.
Sin embargo, no siempre los estudios personalizados y en privado hacen maravillas. Es más, esto depende casi en exclusiva del alumno. Más o menos sería un 90% de responsabilidad del estudiante y un 10% para el profesor.
Cuando se estudia con profesores privados, no tenemos una masa anónima de gente rodeándonos que nos ayuden a perder el miedo cuando no entendemos algo y hacer escándalo por esto mismo. La ausencia de compañeros también implica que no te podrás distraer. Y en muchos casos, pues no tendrás ‘la ayuda’ de los demás si quieres enfrentar al profesor que no te agrada o que, de plano, no te cae bien.
Contar con un profesor privado también implica que uno sea consciente de que se le está pagando por enseñarte y enseñarte bien. Cuando sientas que no aprendes pues tienes que decírselo y exigir (sugerir en buena manera también) que plantee la enseñanza de otra forma.
Pero, muchas veces estamos acostumbrados a una relación jerárquica con los profesores de modo que si algo no nos gusta, nos quejamos a sus espaldas o simplemente nos tragamos la molestia y esperamos pasar el año con la nota más baja.
Sin embargo, como decía antes, la responsabilidad de saber aprovechar a un profesor privado recae en cada uno. Teniendo clases para uno solo, de inglés por ejemplo, podemos preguntar lo que queramos, podemos equivocarnos sin sentir pena por que los demás se burlen de nosotros. Cosas que, a veces son difíciles de hacer cuando estamos con los amigos o rodeados de extraños.
Además, la distracción es menor en clases privadas, tampoco significa que te vas a aburrir pero al menos, no podrás perderte entre los alumnos de clase y pensar en musarañas, siempre deberás estar atento y practicando. Y todos sabemos que la práctica hace al maestro, de modo que a más práctica, irás aprendiendo mejor el idioma que estudies.
Con los tutores privados de lenguas también puedes sentir que avanzas finalmente a tu ritmo. Cosa que a veces no sucede en las clases normales. A más de uno le puede haber pasado que se ha aburrido horrores en una clase porque todos los compañeros iban más lento que uno, o al revés, que tú eras el que estaba perdido, pero como todos los demás iban bien, pues quedabas de lado.
Es importante que uno no sienta pena o problema por su capacidad de aprendizaje, no todos somos iguales en esto y con un profesor privado se pueden salvar estos conflictos de forma personal y directa.
Y, los profesores privados de idiomas no solo están disponibles en nuestras ciudades, también se pueden buscar en los viajes de inmersión lingüística. Pero para esto, sí sugeriría que se buscara recomendaciones directas de personas que se conozca, porque a veces puede haber sorpresas inesperadas.
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